La aventura de escribir un libro y además poder compartir contigo cada semana algunas de las reflexiones, es un disfrute pleno; es la oportunidad de poner mi voz y lograr conexión con los demás.
Nunca me imaginé tener un aliciente los domingos, adicional al descanso y la familia, que me produjera mariposas en el estómago, como lo ha sido escribir este blog y esperar que mis historias resuenen.
¡Tanto que confieso que no quiero terminar el libro!
Sigo modificando y agregando elementos que me permitan encontrar más motivos para seguir en contacto.
Hemos recorrido hasta ahora⚡6 superpoderes:
Después de haberte puesto las Alas de la Nobleza es muy importante que apropies un nuevo superpoder; el superpoder que empieza a marcar el camino hacia la construcción con otros en este mundo de Ganas y Canas.
Entonces ¿Qué sigue?
¡Lo que sigue es lograr tu propósito! y eso lo vas a conseguir haciendo uso del superpoder que te traigo hoy:
El Poder de la Perseverancia para llegar a la Meta 🎯
Seguramente en algún momento has experimentado juicios profundos sobre tu edad, tanto si eres joven por tu inexperiencia o si eres canoso por tu gran experiencia.
La Perseverancia es precisamente el poder que nos permite unirnos y no desfallecer en el intento; es la fuerza avasalladora que nos mantiene activos sin importar la edad y que nos da las agallas para levantarnos una y mil veces después de caer.
Cuando la Perseverancia es nuestro sello, la voluntad se hace presente
Cuando apropias la Perseverancia estás apostando a mantenerte firme y seguir adelante a pesar de las circunstancias y los desafíos que se te presenten.
La Perseverancia te permite superar obstáculos, aprender de tus experiencias, desarrollar resiliencia, alcanzar metas a largo plazo y mantenerte en la búsqueda sin descansar hasta que alcances la meta que te has trazado.
En cada plan definido, este superpoder nos ayuda a mantener la dedicación y el esfuerzo constantes y se hiperactiva cuando estás a punto de “colgar la toalla”, reafirmando la determinación y la firmeza en tu búsqueda.
Recuerdo una frase muy común de mi papá que decía “Una idea es útil solo si la llevas a la realidad” ; cuando mi papá decidía apostarle a algo, no existía posibilidad que parara hasta que no la hubiera logrado. Él me enseñó desde muy pequeña que valía la pena apostarle a cada sueño, en su lenguaje no existía la palabra “no se puede”, todo lo contrario, para él “todo era posible”.

En los últimos Newsletter te compartí el primer capítulo de mi libro "Ganas y Canas" relacionado con el propósito, junto con un ejercicio muy práctico para descubrir tu propósito o propósitos y las metas que deseas alcanzar este año. Si aún no lo has visto, te invito a hacer clic en el botón para descargarlo:
Si ya tienes claro tu Propósito y tus Metas, este es el momento de no desfallecer y ser consciente que si has decidido cambiar tu vida y emprender un nuevo proyecto, necesitas seguir apostándole al propósito que definiste.
¿Cuántas veces has logrado una meta que te fijaste?
¿Recuerdas lo que sentiste cuando lo lograste?
En mi caso, la mayor satisfacción la he sentido cuando las cosas me han costado trabajo y la adrenalina del logro se equipara a cuando un corredor llega a la meta y rompe el lazo que lo declara ganador.
Llegar a la meta es el momento en el que logras realizar aquello que te has esforzado por conseguir; perseverar, es la capacidad que te regala la voluntad todos los días sobre todo en los momentos difíciles y cuando el miedo o la desesperanza te invade.
Cuando yo tenía 12 años, mi papá aceptó la invitación de una familia amiga para comprar una finca en compañía y poco a poco construir la pesebrera de sus sueños para dedicarse al mundo de los caballos. Para la familia, esto implicó dejar el hábito de jugar tenis todos los fines de semana y volcarnos al disfrute de la naturaleza y los animales.
Las cabalgatas en las vacaciones de verano se convirtieron en momentos sagrados y felices en los que compartíamos una jornada entera con cientos de personas, recorriendo la cordillera occidental entre paisajes, árboles de “sietecueros” florecidos, canciones colectivas populares, las “sombras” que ameritaban para los adultos una copita de aguardiente blanco del Valle y el compartir en la cima de la más alta montaña, un sancocho de gallina hecho en leña.

En mi primera cabalgata estaba muy emocionada en mi caballo Tuto; llevaba más de 4 horas montando segura y tranquila, y de repente, sin ninguna explicación, se paró en las patas traseras y me tumbó muy fuerte hacia atrás. El miedo que sentí fue intenso y el rechazo a Tuto peor, no entendía por qué había reaccionado así. De inmediato mi papá se bajó de su caballo, me abrazó y me dijo:
“Mi amor, este momento es definitivo si quieres aprender a montar a caballo; si no te vuelves a montar porque el miedo te domina, nunca vas a aprender, pero si perseveras, dominas el miedo y coges las riendas, ¡Lo lograrás! Tú eres quien maneja el caballo, el caballo no te maneja a ti"
Ese día me volví a subir a Tuto y no solo seguí cabalgando sino que con el tiempo, me volví una jinete experta.
¡Busca tu inspiración y vuélvete imparable!
Hoy tienes la oportunidad de usar la Perseverancia para llegar a la Meta, perseverar y lograr ese sueño, para que sea realidad en tu vida y no una idea nada más.
Quiero invitarte a que en nombre de ese sueño, busques a una persona cercana en tu familia o trabajo que haya alcanzado un gran cúmulo de experiencias; aquellas personas que en nuestra sociedad les llamamos ancianos, pero en realidad son sabios.
Pídele a esa persona que te cuente historias de perseverancia en su vida, que seguro lograrán activar este superpoder en ti.
Y para no perder el impulso, quiero compartirte este hermoso video, que me llegó al alma y que es un tributo a nuestros sabios cercanos:
¡Hasta la próxima!

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