INCUBAR, del origen al emprendimiento que transforma vidas 🙌
- Livi Betancur
- 27 ene
- 5 Min. de lectura
Hoy quiero hablarte de una palabra que refleja perfectamente lo que hacemos en Ganas y Canas: incubar.
Su origen viene del latín incubāre, que significa “acostarse sobre”. Inicialmente, se usaba para describir cómo las aves calientan sus huevos, creando las condiciones necesarias para que la vida crezca y se desarrolle.
Con el tiempo, este término trascendió a otros contextos. En el mundo del emprendimiento, incubar significa proporcionar el entorno adecuado para que una idea o proyecto nazca, crezca y se convierta en algo tangible. Es un acto de cuidado y propósito, en el que se combina experiencia, recursos y guía para impulsar el futuro.
Incubar no es solo una acción, es una filosofía: creer en el potencial de algo aún en su estado más frágil, acompañarlo en su desarrollo y disfrutar del proceso de transformación.
En Colombia, uno de los mejores ejemplos de esta filosofía es justamente INCUBAR; una incubadora de empresas que lleva más de 22 años ayudando a emprendedores a hacer realidad sus negocios. Su enfoque está en apoyar emprendimientos de base tecnológica y fomentar el desarrollo económico en Colombia y Latinoamérica.
Detrás de esta increíble organización está su directora ejecutiva y cofundadora, Claudia Benavides: una mujer visionaria, apasionada por el emprendimiento y convencida de que para hacerlo ¡No hay edad!
Con su liderazgo, INCUBAR ha impulsado a más de 1.200 empresas y ha sido un referente en la promoción de la economía de la nueva longevidad.

Claudia le dio vida a su sueño de impulsar el emprendimiento en 1998. Ella, junto con Guido Echeverri, hoy senador de la república, asistieron como delegados por Caldas a un curso en España de buenas prácticas entre la academia, la empresa y el Estado. Allí conocieron un programa de emprendimiento que se llamaba IDEA, de la Universidad Politécnica de Valencia.
Al llegar a Manizales y compartirlo con sus colegas, la Universidad de Caldas le pidió realizarlo en su institución. Así fue como Claudia estructuró el proyecto y se lo presentó a Néstor Eugenio Ramírez, quien en ese entonces era el director de la Fundación Empresa, y que además sugirió que este fuese un proyecto de ciudad.
Claudia rediseñó el proyecto incorporando los consejos y aprovechando el boom de las incubadoras en el país. Así nació en el 2001 Incubar Manizales, apoyado por Inficaldas, Infimanizales y los gremios. Como ella misma lo dice:
“Muchas veces me preguntan si he creado empresa; a lo que respondo: Incubar no es mi emprendimiento, pero sí funciona como tal, aunque sin ánimo de lucro, lo que lo hace incluso más difícil, porque hay que buscar los recursos y tu servicio es gratuito para tus principales clientes, que son los emprendedores"-
"Puedo decir que he aprendido a ser emprendedora durante más de 24 años. Los momentos más difíciles se presentan cuando los proyectos se quedan sin financiación. Eso me recuerda cuando terminó el proyecto Ley344, entre el Sena y Colciencias, muy relevante para la creación de empresas de base tecnológica. El programa terminó en el 2009 y fue como volver a empezar, porque este ayudaba a nuestra operación”.
Tuve la fortuna de conocer a Claudia Benavides durante el Silver Summit, un espacio donde compartimos reflexiones sobre el potencial de la economía plateada. Desde nuestra primera conversación, su pasión por transformar ideas en realidades fue inspirador. Ambas pertenecemos a la comunidad de mujeres en Juntas Directivas del CESA, y tenía las mejores referencias por parte de Claudia Rodriguez, miembro de Junta de Ganas y Canas, quien estuvo en Manizales con ella conociendo su empresa.
Un sueño cumplido para Ganas y Canas 🙌
Claudia decidió apostarle a la convivencia intergeneracional y hacerlo realidad en INCUBAR. Hoy, tengo el privilegio de contar con ella como protagonista, junto a nuestra gerente, Mabel Yaneth Giovanetti, en el primer gran proyecto de Ganas y Canas para este año.
¿Cuál es esa Aventura que estás postergando hace tiempo? 👀
Hoy quiero compartirte una noticia que me conecta profundamente con lo que significa Ganas y Canas y que marca el inicio de un nuevo capítulo en mi vida. El proyecto que deseo incubar este año es cumplir un sueño que había postergado por años: hacer un MBA.
A mis próximos 54 años, junto con mi esposo, hemos decidido dar este gran paso y empezar a estudiar un máster. Este lunes próximo iniciaremos esta aventura juntos, y no puedo estar más emocionada de aprender, crecer y demostrar que nunca es tarde para perseguir un sueño.
Este proyecto es una extensión de lo que siempre hemos compartido en Ganas y Canas: que cada etapa de la vida tiene un propósito y que siempre hay espacio para seguir construyendo, soñando y desafiándonos a nosotros mismos.
Al día de hoy, INCUBAR ha reunido a 16 jóvenes ganosos que tienen emprendimientos desde hace más de dos años y ahora buscamos a los canosos que se sumen a esta aventura de emprender para comenzar juntos el PRIMER PILOTO DE GANAS Y CANAS y expandir juntos estos proyectos.
Así que si eres un canoso o canosa con muchas ganas, te pregunto:
¿Qué ideas o proyectos estás incubando y cómo puedes darles el cuidado que necesitan para crecer?
Si estás listo o lista para hacerlo, súmate al primer piloto de Ganas y Canas
Si aún no has aterrizado ese sueño o proyecto que quieres incubar, te invito a hacer este ejercicio:
1️⃣ Elige tu semilla:
Piensa en algo que deseas cultivar este año. Puede ser una idea, un proyecto, una relación o un cambio personal. Escríbelo en una palabra o una frase.
2️⃣ Identifica tus recursos:
¿Qué necesitas para que esa semilla germine? Puede ser tiempo, habilidades, conexiones o incluso valentía. Sé honesto contigo mismo y anota lo que hará falta.
3️⃣ Define tus primeros pasos.
Todo gran cambio empieza con un primer paso. ¿Qué acción puedes tomar esta semana para comenzar a incubar tu semilla? Sé específico y establece algo que puedas cumplir.
4️⃣ Crea tu espacio de cuidado:
Así como las semillas necesitan un entorno adecuado para crecer, tus proyectos también. ¿Cómo vas a proteger y priorizar este esfuerzo en medio de tus responsabilidades diarias? Quizás agendar tiempo en tu semana o buscar apoyo en tu red de contactos.
5️⃣ Reflexiona al cierre de cada mes:
Reserva un momento al final de cada mes para observar cómo va creciendo tu semilla. ¿Qué has logrado? ¿Qué ajustes necesitas hacer? La incubación es un proceso, no un destino.
💡Una pregunta para ti:
Si logras que esa semilla crezca este año, ¿cómo cambiará tu vida?
Gracias por ser parte de esta comunidad que, entre generaciones, sigue incubando un futuro lleno de propósito.
Hasta la próxima,

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